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Libérese, la incontinencia no es una enfermedad

 

Existen muchos mitos sobre la incontinencia, como que requiere cambios importantes en el estilo de vida. O que es un hecho inevitable de la vida, y que no se puede hacer nada al respecto. Mitos como estos y muchos otros sobre el tema de la incontinencia se disipan cada día. Conocer las verdades puede liberarlo para que pueda disfrutar de una mejor calidad de vida. A continuación, se incluyen cinco de los conceptos erróneos más comunes acerca de vivir con incontinencia, junto con las verdades que pueden ayudarlo a mantener una actitud positiva.

 

Mito #1: Todo el mundo podrá darse cuenta de que usted sufre de incontinencia

La verdad es que, gracias a los avances en el tratamiento, la protección e incluso los estilos de ropa, usted es el único que necesita saberlo. Desde el frente del tratamiento, los síntomas no deben ser una fuente constante de preocupación o vergüenza. Hable con su médico acerca de los medicamentos recetados eficaces que pueden ayudar a tratar las formas más comunes de incontinencia. Para la protección, los productos absorbentes desechables continúan haciendo grandes progresos para ayudar a las personas a mantener la máxima discreción. Los productos son más delgados que nunca, pero están diseñados para contener más líquido y neutralizar el olor. Y se ofrecen en una mayor variedad de tamaños y formas para que sea más fácil encontrar el ajuste perfecto. Incluso hay ayuda cuando se trata de la vestimenta diaria. La ropa que elija usar puede ayudar mucho a minimizar la apariencia de lo que hay debajo. Los estilos más informales y relajados de hoy en día no sólo se ven muy bien, sino que ofrecen una mayor discreción.

 

Mito #2: Mantenerse saludable y activo prevendrá la incontinencia

Aunque una dieta equilibrada y el ejercicio son importantes para la salud general y la longevidad, no es una garantía contra la aparición de pérdidas de orina. Incluso un estudio reciente de gimnastas universitarias reveló que una de cada tres tenía problemas ocasionales de pérdidas mientras hacía ejercicio, ¡y eran atletas jóvenes en plena forma! Existen varios factores que pueden contribuir al desarrollo de la incontinencia, incluso si goza de buena salud. Entre ellas se incluyen:

● Cirugía pélvica

● Infecciones de la vejiga

● Complicaciones durante el embarazo o el parto

● Sobrepeso de tan sólo 20 libras

● Fumar

● Tomar bebidas con cafeína

● Tomar prescripciones para controlar la presión arterial, la depresión, el insomnio o para aliviar la retención de líquidos

 

Mito #3: La incontinencia es una parte inevitable del envejecimiento

Aunque la incontinencia es más común a medida que las personas envejecen, el simple hecho de envejecer no causa pérdidas de orina. La lesión o enfermedad es la causa usual, no el proceso de envejecimiento. De hecho, hay casi 36 millones de estadounidenses mayores de 65 años y sólo uno de cada cinco tiene incontinencia, según un informe reciente de Medicare. Sin embargo, las mujeres constituyen la gran mayoría de las personas con incontinencia. Las mujeres a menudo experimentan incontinencia debido a daños musculares o nerviosos por el parto o por complicaciones de la cirugía. La menopausia y la disminución del estrógeno también pueden traer problemas de control de la vejiga. Además, la tos crónica, la obesidad, la diabetes o los efectos secundarios recetados pueden causar incontinencia.

 

Mito #4: La incontinencia es una enfermedad incurable

La incontinencia no es una enfermedad. En cambio, es generalmente un síntoma de otras condiciones de salud y es altamente tratable. Como con cualquier otro problema de salud, el tratamiento funciona mejor cuando la intervención comienza pronto. Los médicos están de acuerdo en que la incontinencia puede ser eliminada en el 50% de los casos, mejorada en un 30% adicional de los casos, y nunca tiene que ser una barrera para vivir una vida plena y activa.

 

Mito #5: La cirugía es la única buena opción para tratar la incontinencia

Ciertamente, hay varias opciones quirúrgicas efectivas, pero hay muchas otras estrategias de tratamiento menos invasivas que también son exitosas. Hay varios medicamentos recetados disponibles, y algunas medidas de autoayuda también pueden proporcionar alivio. Realizar los ejercicios de Kegel puede fortalecer los músculos que controlan la micción y reducir o a veces eliminar la incontinencia. Adoptar cambios dietéticos simples, como reducir la ingesta de cafeína y eliminar otros alimentos que irritan la vejiga, también puede ayudar. Incluso el reentrenamiento de la vejiga (siguiendo un horario estricto de micción voluntaria) es a menudo una medida eficaz.

 

Obtenga más información de su médico

Hablar con su médico le puede ayudar a despejar su mente sobre cómo es realmente vivir con incontinencia. Un poco de información combinada con las numerosas opciones de tratamiento que están actualmente disponibles puede ponerlo en el camino hacia el manejo exitoso de los síntomas. Con verdades y tratamiento se puede reducir o incluso eliminar la incontinencia de forma significativa. Para que pueda salir y disfrutar de la vida que quiere vivir.  

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